miércoles, 30 de mayo de 2012

CONSEJOS SOBRE EL CUIDADO DE PIES EN PERSONAS MAYORES Y DIABÉTICAS

Lavado:
  • Los pies deben de ser lavados a diario.
  • Emplear agua templada a no más de 37 grados. Para comprobar la temperatura se puede usar un termómetro de baño.
  • Usar un jabón suave, con un PH similar a la piel para proteger el manto ácido; así como una manopla suave.
  • Si no se llega bien a los pies, usar un cepillo blando de mango largo.
  • No usar guantes de crin, ni cepillo de cerdas fuertes ya que pueden producir lesiones.
  • La duración del lavado deberá ser de entre diez y quince minutos, para evitar la maceración y la pérdida excesiva de capa córnea.
  • Prestal especial atención a los espacios interdigitales.
Secado:
  • Se realizará de forma minuciosa con una toalla suave, no muy gruesa para que quepa bien entre los dedos, o bien un secador con aire no muy caliente.
  • Insistir en los espacios interdigitales.
  • No frotar con fuerza.
Hidratación:
  •  Se intentará mantener la piel suave e hidratada.
  • Aplicar crema hidratante tras el secado, en una fina capa y con un ligero masaje.
  • Evitar el empleo de cremas irritantes o abrasivas (talcos, antisépticos agresivos, ...) y especialmente entre los dedos por el riesgo de producir maceración y fisuras.
  • Si existe hiperhidrosis, en lugar de hidratantes usaremos sustancias que eviten la transpiración excesiva.
  • Si el paciente no es hábil o no se bien el corte debería hacerlo otra persona.
Cuidado de las uñas:
  •  Deben cortarse tras el lavado de los pies, cuando están blandas y limpias.
  • Usar tijeras de punta roma, especialmente si la vista no es buena por el riesgo de provocarse heridas.
  • El corte debe de hacerse horizontal y, tras el corte, limarse las puntas laterales para que no traumaticen los pliegues ungueales.
  • No dejar las uñas muy rapadas, el espacio libre alrededor de 1mm.
  • Si el paciente no es hábil o no se bien el corte debería hacerlo otra persona.
  • Se deben corregir y tratar con el Podólogo las uñas alteradas (encarnadas, deformadas, hipertróficas, ...) 
 Examen del pie:
  • Se realizará después del lavado.
  • Su objetivo es la detención precoz de de lesiones tales como eritemas, descamaciones, hiperqueratosis, fisuras, úlceras, ...
  • Se inspeccionará con atención: alrededor de las uñas, en las zonas de presión, entre los dedos y la planta y el dorso del pie.
  • Se examinarán en un lugar cómodo y con buena iluminación. El paciente se puede ayudar de un espejo.
  • Si no se puede realizar por medios propios, buscará la ayuda de otra persona.
Revisiones periódicas:
  • Deberá realizar todas las visitas al Podólogo que sean necesarias.
  • Ante presencia de hiperqueratosis debemos: sospechar de las zonas de hiperpresión o rozamiento, descubrir su causa, suprimirla en la medida de lo posible. Es decir, no solo extirpar la hiperqueratosis, sino evitar que vuelva a aparecer.
  • No se deben emplear por cuenta propia objetos cortantes o abrasivos, ni aplicarse preparados callicidas.
 Calcetines o medias:
  • Suaves y absorventes.
  • Se ajustará al pie sin holguras ni pliegues y sin dificultar la circulación.
  • Siempre deben de estar limpios y cambiarse a diario, incluso varias veces al día si el pie transpira en exceso.

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